Un mal momento emocional me hizo introducirme en un mundo que, aunque siempre había admirado, nunca había formado parte de mi vida. Tomar la decisión de iniciarme en el mundo de la pintura ha sido todo un acierto porque me ha dado la oportunidad de despertar algo nuevo en mí y porque me ha permitido conocer a gente con una sensibilidad artística especial. Así que, haciendo honor al dicho: no hay mal que por bien no venga...
No hay comentarios:
Publicar un comentario